Nueve jóvenes dan nuevos pasos en su camino como jesuitas

La entrada de cuatro jóvenes en el noviciado de Bilbao y la profesión de los primeros votos de otros cinco en Loyola han marcado el comienzo de septiembre en la Compañía de Jesús. Dos momentos distintos de un mismo camino vocacional, vividos en lugares significativos de la Plataforma Apostólica Loyola.

El 3 de septiembre, José Ignacio Huertas, Iñigo María de Echanove, José Antonio García-Argudo y Miguel Mendizabal comenzaron el noviciado en Bilbao. Procedentes de Granada, Madrid y Pamplona, llegan a la Compañía desde trayectorias personales y profesionales diversas, después de un proceso de discernimiento acompañado por los Ejercicios Espirituales, la vida comunitaria y distintas presencias vinculadas a la misión de los jesuitas.

Dos días después, el 5 de septiembre, la basílica de Loyola acogió los primeros votos de Adrián Gallart, Alberto Lago, Álex Leonardo, Borja Moraleda e Iván Martínez. Tras concluir sus dos años de noviciado, pronunciaron sus votos de pobreza, castidad y obediencia en una eucaristía presidida por el provincial de España, Enric Puiggròs SJ, y acompañados por sus familias, amigos y compañeros jesuitas.

En su homilía, el Provincial recordó que el seguimiento de Jesús nace del amor de quien se sabe discípulo y encuentra una forma de felicidad en la entrega. Invitó también a descubrir los votos como un camino de libertad para buscar y hallar a Dios en todas las cosas, y animó a otros jóvenes a considerar una vida que calificó como «apasionante».

Los cinco nuevos escolares continuarán ahora su formación en Roma, donde estudiarán Filosofía en la Universidad Gregoriana. Los cuatro novicios comienzan, por su parte, un tiempo dedicado a profundizar en su relación con Jesús, conocer desde dentro la vida y la misión de la Compañía y confirmar la llamada recibida.

Estos días nos invitan a agradecer la disponibilidad de estos nueve jóvenes y la presencia de tantas personas y comunidades que los han acompañado. También recuerdan al conjunto de la misión la importancia de crear espacios donde cada joven pueda escuchar con libertad a qué le llama Dios y encontrar apoyo para responder.

Más información: entrada en el noviciado de Bilbao y primeros votos en Loyola.

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