Arancha González Laya y José Manuel García-Margallo reflexionan sobre los desafíos de Europa y defienden la necesidad de avanzar en la integración y recuperar la cultura del acuerdo.
La Universidad de Deusto ha celebrado este jueves, 8 de octubre, una jornada conmemorativa de su 140 aniversario y del de su Facultad de Derecho, dedicada a reflexionar sobre el futuro de Europa en un escenario internacional marcado por las tensiones geopolíticas, la crisis del multilateralismo y la creciente polarización política.
El encuentro ha reunido a representantes del ámbito académico, político y social, con la participación destacada de los exministros de Asuntos Exteriores Arancha González Laya y José Manuel García-Margallo, quienes, desde diferentes perspectivas, han coincidido en la necesidad de fortalecer el proyecto europeo y recuperar la capacidad de diálogo y consenso.
Europa, un proyecto basado en el derecho y la cooperación
En la apertura de la jornada, el rector de Deusto, Juan José Etxeberría, ha recordado la histórica vocación europeísta de la universidad, que ya en 1979, antes de la incorporación de España a las Comunidades Europeas, impulsó la creación del Instituto de Estudios Europeos.
El rector ha subrayado que la integración europea representa mucho más que un proyecto económico o institucional. Es también una apuesta por la convivencia, la democracia y la protección de los derechos fundamentales.
«El Derecho es, entre otras cosas, una forma civilizada de gestionar el desacuerdo», ha afirmado, destacando su capacidad para limitar el poder, proteger los derechos y hacer posible la convivencia entre personas y sociedades que piensan de manera diferente.
Más integración ante los desafíos globales
En el diálogo moderado por la profesora de Derecho Internacional Joana Abrisketa, González Laya y García-Margallo han analizado las transformaciones del orden internacional y los riesgos que afronta Europa ante la creciente rivalidad entre las grandes potencias.
González Laya ha advertido del debilitamiento de los mecanismos multilaterales construidos tras la Segunda Guerra Mundial y ha defendido que Europa debe responder reforzando su cohesión interna, su autonomía energética y su capacidad de actuación conjunta, sin renunciar a sus principios democráticos.
Por su parte, García-Margallo ha señalado que «no estamos en una época de cambios, sino en un cambio de época», y ha defendido la necesidad de avanzar hacia una integración política más profunda para evitar que Europa pierda relevancia en el nuevo escenario mundial.
Ambos han coincidido en que el futuro europeo exige más cooperación, mayor capacidad de decisión compartida y una renovada cultura del acuerdo. Su propio diálogo, desde trayectorias políticas diferentes, ha sido presentado como ejemplo de la posibilidad de escuchar, discrepar y buscar puntos de encuentro.
Cuarenta años de España en Europa
La jornada ha incluido también una mesa redonda sobre los cuarenta años de pertenencia de España a las Comunidades Europeas, con la participación de representantes de los ámbitos institucional, empresarial y académico, moderada por el exrector Jaime Oraá.
La conmemoración ha servido así para reafirmar una convicción presente en la trayectoria de Deusto: la educación, el diálogo y la cooperación son instrumentos fundamentales para construir sociedades democráticas capaces de afrontar sus diferencias y buscar respuestas compartidas a los desafíos de nuestro tiempo.





