Tras muchos años cerrada, la iglesia del colegio Jesuitak Durango volverá a abrir sus puertas para ofrecer a toda la ciudadanía un espacio de oración, silencio y tranquilidad.
Con esta iniciativa, el centro educativo quiere recuperar un lugar muy querido por muchas personas de Durango y ponerlo nuevamente a disposición de quienes deseen disfrutar de un momento de pausa en medio de la vida cotidiana.
La iglesia permanecerá abierta de 11:30 a 13:30 horas, en un ambiente tranquilo y acompañado de música suave. Un espacio al que cualquier persona podrá acercarse libremente, ya sea para rezar, encontrarse consigo misma o simplemente disfrutar de unos momentos de silencio y serenidad.
Para la comunidad educativa de Jesuitak Durango, esta reapertura tiene un significado especial. A lo largo de los años, la iglesia ha formado parte de la vida y los recuerdos de muchas generaciones de durangueses. Volver a abrir sus puertas supone también recuperar ese vínculo con la ciudad y compartir un patrimonio de fe, memoria y experiencias.
Con este nuevo paso, Jesuitak Durango quiere que su iglesia vuelva a ser un espacio vivo de acogida, espiritualidad y encuentro, abierto a todas las personas, independientemente de sus creencias.






